Investigación: Ambulancias de la Defensa Civil perseguidas en Guta

Autora: Cilina Nasser     |      Traducción: Elena Cal

Publicado originalmente en inglés en el blog de la autora     |     16 de marzo de 2018

Esta es el segundo artículo de una serie de blogs de investigación sobre las violaciones del derecho internacional humanitario desde que el 18 de febrero de 2018 comenzase la ofensiva militar de las fuerzas del gobierno sirio respaldado por Rusia para erradicar a los grupos armados de oposición con base en Guta Oriental, Siria.

Los aviones y las fuerzas pro-gubernamentales parecen haber atacado deliberadamente ambulancias y edificios pertenecientes o utilizados por la Defensa Civil Siria (referida en este blog como Defensa Civil) en flagrante violación del derecho internacional humanitario, que exige que los heridos y enfermos sean recogidos y atendidos y que los transportes médicos sean respetados y protegidos en todo momento.

Este blog documenta los ataques a cuatro ambulancias y tres instalaciones pertenecientes o utilizadas por Markaz 114 (Centro 114) de la Defensa Civil, también conocido como los Cascos Blancos, que resultaron en la muerte de cuatro de sus voluntarios, Mahmoud al-Kilani, Yasser Sobhiye y los hermanos Ismail y Mohammad Hasheesh, hiriendo a otros y causando destrucción o daños a la propiedad del centro.

Markaz 114 es uno de los 12 centros de la Defensa Civil que operan en Guta Oriental, bajo asedio desde 2013. Ambulancias e instalaciones pertenecientes o utilizadas por otros centros de la Defensa Civil también han sido afectadas desde el comienzo de la ofensiva y otros cinco voluntarios de los otros 11 centros en Guta Oriental han sido asesinados. Son Firas Joma’a, asesinado en Beit Sawa el 20 de febrero de 2018; Mohammad al-Masarwa, ex director de la Defensa Civil en Guta Oriental, asesinado el 8 o el 9 de marzo de 2018; Rif’at Idriss, asesinado en Zamalka el 13 de marzo de 2018; Ayman Jamaleddine, asesinado en Zamalka el 15 de marzo de 2018; Hassan al-Husseini, asesinado en Saqba el 16 de marzo de 2018.

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De izquierda a derecha: Rifaat Idriss, asesinado en Zamalka (13/03/2018); Hassan al Husseini, asesinado en Saqba (16/03/2018); Firas Jomaa, asesinado en Beit Sawa (20/02/2018). Fotos publicadas en la página de Facebook de la Defensa Civil Siria.

También se han producido otros ataques a instalaciones y transportes médicos en otras partes de Siria desde que comenzó el levantamiento en 2011 y después de que el país se sumiera en una guerra civil. Según la Comisión de Investigación de la ONU, los ataques a hospitales, clínicas y centros médicos aumentaron notablemente en frecuencia a partir de octubre de 2015, lo que obligó a los hospitales e instalaciones médicas a operar desde los sótanos para evitar exponerse a los ataques. La Comisión dijo en un informe publicado el 6 de marzo de 2018 que tales ataques son parte de una “estrategia del gobierno para erosionar la viabilidad de la vida civil en áreas controladas por la oposición” en Siria. Los ataques deliberados contra centros sanitarios y ambulancias son crímenes de guerra.

La investigación para este blog fue realizada por Cilina Nasser, investigadora independiente, que entrevistó a tres voluntarios de la Defensa Civil del Markaz 114 para obtener información específica sobre los ataques dirigidos a sus instalaciones y ambulancias. También entrevistó y se comunicó con otros seis voluntarios de otros centros de la Defensa Civil en Guta Oriental, varios médicos y activistas de medios, para comprender el contexto, obtener información relevante y verificar los hechos. Hubo comunicación diaria con las fuentes y las principales entrevistas se realizaron los días 20 de febrero, 1, 3, 4, 6, 10 y 11 de marzo de 2018.

Se han visualizado fotos y material de video relevantes para el propósito de esta investigación. Algunos no se publican debido al contenido gráfico o porque no se pudo contactar a las personas que aparecieron en el video para obtener su consentimiento.

Las limitaciones para investigar sobre Guta Oriental se mencionan en el blog anterior, ‘Kafr Batna: ataque aéreo en un mercado’, publicado el 8 de marzo de 2018. Las limitaciones adicionales incluyen dificultades para obtener el número exacto y los nombres de las víctimas de algunos de los ataques documentados a continuación, porque los voluntarios de defensa en el Markaz 114 no tuvieron tiempo para documentar tal información debido a la enorme y agotadora carga de trabajo y por tener que trasladarse a tres edificios diferentes entre el 1 y el 14 de marzo de 2018. Además, la situación humanitaria se deterioró, el bombardeo se intensificó, algunas partes de Guta Oriental cayeron bajo el control del gobierno y la conexión a Internet empeoró, al menos desde el 7 de marzo de 2018, lo que hace más difícil el acceso a contactos, así como el identificar y llegar a nuevos entrevistados.

Un testigo principal y fuente de información del Markaz 114 de la Defensa Civil, Mohammad Hasheesh, fue asesinado mientras estaba de servicio, como se detalla a continuación. Mohammad Hasheesh era excepcionalmente educado incluso en situaciones angustiosas, generoso en el suministro de información y paciente al responder preguntas y repetir respuestas a través de una mala conexión a Internet. Le dedico este blog.

La Defensa Civil Siria: Markaz 114 bajo ataque

El Markaz 114 de la Defensa Civil Siria operaba en al menos cinco pueblos y aldeas de la zona de al-Marj de Guta Oriental que estuvieron hasta el 4 de marzo de 2018 fuera del control del gobierno. Incluían al-Nashabiye, Otaya, Hazrama, Hosh al-Salhiye y Beit Nayem.

Los voluntarios del Markaz 114 se trasladaron fuera del área de Marj después de que su edificio en Otaya hubiera sido atacado el 1 de marzo de 2018, pero continuaron atendiendo a la gente hasta al menos el 4 de marzo de 2018 cuando la mayoría de los residentes huyeron a otras ciudades por temor a que las fuerzas gubernamentales en avance los sometieran a arrestos arbitrarios, torturas, desapariciones forzadas o asesinatos sumarios.

Desde entonces, los voluntarios del Markaz 114 han dejado de ir a al-Marj, pero continúan operando en otras partes de Guta Oriental hasta el día de hoy. Al igual que otros centros de Defensa Civil, los servicios de voluntariado de Markaz 114 incluyen el transporte de heridos al hospital, la evacuación de civiles de las zonas bajo bombardeo a lugares más seguros, la extinción de incendios y la búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo los escombros.

Durante esta ofensiva, ambulancias pertenecientes o utilizadas por Markaz 114 de la Defensa Civil fueron atacadas el 19 y 28 de febrero y el 7 de marzo de 2018, resultando en el asesinato de cuatro voluntarios y herido por lo menos a otras siete personas.

Además, el edificio Markaz 114 en Otaya fue atacado el 1 de marzo de 2018; el equipo tuvo que abandonarlo y trasladar su equipo a otro edificio en la aldea de al-Asha’ri, en las afueras de al-Marj, pero también fue atacado el 6 de marzo de 2018; se mudaron de nuevo a un edificio en Erbin, que fue alcanzado el 12 de marzo de 2018; y mientras los voluntarios del Markaz 114 estaban trasladando los equipos desde su edificio en Erbin a otra ubicación en otra zona en las primeras horas del 14 de marzo, un misil aterrizó a unos 30 metros de distancia de su vehículo.

Según la Syrian American Medical Association (SAMS, Asociación Médica Sirio-Americana), 28 instalaciones médicas fueron alcanzadas por 33 misiles entre el 18 de febrero y el 10 de marzo de 2018. Y los edificios de la Defensa Civil y centros médicos no usan emblemas distintivos como generalmente exige el derecho internacional humanitario para evitar ser atacados por las fuerzas del gobierno. Las ambulancias de la Defensa Civil generalmente tienen sus logotipos y el nombre oficial de la Defensa Civil a los lados de sus vehículos, pero no usan luces de emergencia en el techo.

Como algunos hospitales y centros médicos ya no funcionan, las ambulancias conducen distancias más largas para llegar a otros centros médicos y eso está retrasando la atención médica urgente que puede poner en riesgo las vidas de personas gravemente heridas. Además, cuanto más largo es el viaje al hospital, más riesgo hay de ser alcanzados por misiles para la tripulación de la ambulancia y los heridos.

Los entrevistados informaron constantemente de la presencia de aviones de reconocimiento sobre Guta Oriental, varios dijeron que había un avión de reconocimiento “todo el tiempo” y “24 horas al día” y uno que “el avión de reconocimiento no dejaba de sobrevolarles”. El papel de los aviones de reconocimiento es recoger imágenes y observar las maniobras del enemigo.

Dada la precisión de los ataques gubernamentales contra los edificios e instalaciones médicas de la Defensa Civil y el uso extensivo de aviones de reconocimiento, los voluntarios y doctores de la Defensa Civil entrevistados para este blog dijeron creer que los aviones de reconocimiento monitoreaban el movimiento de las ambulancias para localizar los hospitales al descargar a los heridos y para encontrar los edificios de la Defensa Civil cuando las ambulancias regresaban a sus centros.

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Joven voluntario de la Defensa Civil porta a un bebé en brazos tras un bombardeo en Guta Oriental (8/03/2018). Foto publicada en la página de Facebook de la Defensa Civil.

El hospital Al-Marj alcanzado por un bombardeo aéreo – 19 de febrero de 2018

La unidad Markaz 114 de la Defensa Civil, ubicada en Otaya y que cubre la zona de al-Marj, solía transportar a los heridos principalmente al hospital de al-Marj, una instalación médica que había pasado a la clandestinidad para evitar exponerse a los ataques del gobierno.

El Hospital al-Marj estaba ubicado en Sheefoniye, una aldea a las afueras de al-Marj pero considerada más segura que los pueblos y ciudades de al-Marj que fueron bombardeados intensamente porque estaban más cerca de la línea del frente en la parte este de Guta Oriental.

El 19 de febrero de 2018, el segundo día de la ofensiva, el hospital al-Marj fue alcanzado por un ataque aéreo durante el día, matando al menos a una persona, Muhannad Marzouq, de 29 años, que trabajaba como anestesista en el hospital, según un médico que trabajaba en las mismas instalaciones.

Un líder del equipo de rescate Markaz 114 de la Defensa Civil que ayudó al anestesista relató lo que sucedió ese día:

“Mi equipo y yo fuimos en una ambulancia para recoger a los heridos en Otaya, que estaba a unos 3 km de la línea del frente y sufría un intenso bombardeo. Había un avión de reconocimiento sin piloto sobrevolándonos mientras recogíamos a los heridos… los transportamos al Hospital al-Marj. Tan pronto como llegó la ambulancia y nuestro personal estaba abriendo la puerta para descargar a los heridos, un misil impactó en el hospital… Salté de la ambulancia y vi a un hombre que parecía ser un empleado del hospital… vestía un bata blanca… tenía heridas graves. Luego supe que era un anestesista. Con el hospital bajo ataque, pensé que era mejor llevarlo a otro centro médico, que estaba a unos seis kilómetros de distancia. Nos llevó alrededor de tres minutos y medio llegar al otro hospital, porque conducimos nuestras ambulancias generalmente a alta velocidad para evitar los ataques. 

Luego regresamos al hospital de al-Marj… ayudamos a evacuar a los pacientes y los transportamos al otro hospital, el que está a unos seis kilómetros de distancia “.

El hospital dejó de ser operativo tras el daño causado por el ataque aéreo y porque ya no era seguro, de acuerdo con el líder del equipo de rescate de la Defensa Civil y el médico que trabajaba allí.

Ambulancia atacada: asesinato de la familia Shaker – 19 de febrero de 2018

Menos de una hora después del ataque al hospital, una ambulancia del Markaz 114 de la Defensa Civil fue a recoger heridos de una zona residencial en Otaya a plena luz del día. Se enviaron dos ambulancias. Una se llevó a las personas heridas; la otra ambulancia pretendía evacuar a la familia de Sa’id Shaker, sus hijos y nietos, una veintena de personas en total, a un área más segura cuando fue atacada matando al menos a 10 miembros de la familia Shaker y su familia política o parientes, incluyendo al menos cuatro mujeres y un niño.

La Defensa Civil proporcionó una lista de 24 personas asesinadas en al-Marj ese día, incluidos los nombres de los fallecidos en este incidente. Para evitar confusiones, aquí solo publicamos los nombres de las ocho víctimas que los voluntarios de Defensa Civil aseguraron eran parte o relacionados con la familia Shaker: Sa’id Shaker, Elham al-Zabdini Shaker (mujer), Bashir Taha, Mariam Shaker (mujer), Sa’id Othman Shaker, Mohammad Sa’id Shaker, Asma’a Shaker (mujer), Marwa Youness (mujer), Hiyam al-Zabdini (niño).

Resultaron heridos otros miembros de la familia que sobrevivieron a este ataque, según un miembro de la tripulación de la ambulancia de Defensa Civil, Mohammad Hasheesh, quien describió lo sucedido:

“Estábamos ayudando a personas heridas en un lugar que fue golpeado en Otaya, cuando nos sorprendió ver a mujeres y niños en otra casa pidiendo ayuda y rogándonos que los evacuáramos a una zona más segura, diciendo: ‘por el amor de Dios, sáquennos de aquí, por favor, nos están bombardeando’. La primera ambulancia recogió a los heridos y se había ido y decidimos llevar a esta familia a un lugar seguro.

Fuimos a la habitación donde se refugiaban y comenzamos a ayudarles a llegar hasta la ambulancia. Llevaba algunas de sus pertenencias, ropa y cosas, y cuando salía de su casa, escuché una explosión muy fuerte, había mucho humo negro y polvo… Miré y vi que nuestra ambulancia había sido alcanzada por un ataque aéreo y estaba dañada seriamente… todos los miembros de la familia que se suponía que debíamos evacuar estaban ahora muertos o heridos. Fue una escena muy dura… hubo hombres, mujeres y niños convertidos en fragmentos corporales esparcidos por la carretera”.

Con el Hospital al Marj ya impactado ese día, los miembros heridos de la familia Shaker y sus familiares fueron trasladados a otro hospital.

La ambulancia, una de las tres en el Markaz 114 de la Defensa Civil en la zona de al-Marj, fue dañada sin posibilidad de reparación. El Markaz 114 se quedó con solo dos ambulancias.

Segunda ambulancia atacada: asesinato de un voluntario de la Defensa Civil – 28 de febrero de 2018

Nueve días después, una segunda ambulancia perteneciente al Markaz 114 de la Defensa Civil fue atacada en Otaya, matando al jefe del equipo de rescate, Mahmoud al-Kilani, e hiriendo a otros miembros de la tripulación, así como a personas heridas que estaban siendo trasladadas al hospital. El ataque a la ambulancia tuvo lugar el 28 de febrero de 2018 alrededor de las 11 de la mañana, es decir, durante la pausa humanitaria diaria declarada por los rusos de cinco horas que supuestamente había comenzado un día antes, el 27 de febrero de 2018, y estaba programada para durar de 9 a.m. a 2 p.m. hora local.

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Mahmoud Al Kilani. Fallecido tras un bombardeo en Otaya durante una operación de rescate. 28/02/2018. Foto publicada en la página de Facebook de la Defensa Civil Siria.

Según sus colegas, Mahmoud al-Kilani se dirigía directamente a la zona atacada, que estaba a menos de dos minutos en coche, para recoger a las personas heridas. A los pocos minutos del primer ataque aéreo, un segundo misil golpeó la ambulancia en una táctica conocida por los rescatadores de Defensa Civil como un “ofensiva en doble ataque”, durante la cual dos misiles atacan en una sucesión rápida el mismo objetivo.

Un líder del equipo de rescate de la Defensa Civil que se apresuró a la escena describe lo que sucedió:

“Vi a Mahmoud, lo habían asesinado… estaba claro. Otros dos miembros de la tripulación de la ambulancia resultaron heridos. Había alrededor de otras 10 personas heridas, principalmente mujeres y niños… algunas padecían nuevas lesiones además de las que recibieron en el ataque anterior… También vi tres cadáveres. No sé si los mataron en el primero o en el segundo ataque. 

Cargué rápidamente mi ambulancia con todos los heridos y dejé atrás a Mahmoud y los otros tres cuerpos. Eso es lo que solemos hacer. Damos prioridad al tratamiento de los heridos y los sacamos de allí de inmediato en caso de que el avión regrese y vuelva a atacar… y para que reciban tratamiento médico lo más rápido posible”.

Mohammad Hasheesh introdujo a esta investigadora al jefe del equipo de rescate que fue testigo de las secuelas del ataque a la ambulancia. También estaba organizando una entrevista de esta investigadora con un miembro de la tripulación de la ambulancia que resultó herido por el ataque aéreo que mató a Mahmoud al-Kilani para informar sobre si el segundo ataque ocurrió cuando la ambulancia llegó al lugar del ataque o mientras transportaba a los heridos al hospital; si los tres cuerpos encontrados fallecieron por el primer o segundo ataque; si los 10 heridos lo fueron por el primer ataque o si había alguno ileso pero que necesitaba ser evacuado; cuántos fueron heridos en el segundo ataque. Mohammad Hasheesh fue asesinado (leer abajo) unos días más tarde antes de concertar la entrevista.

La ambulancia atacada resultó dañada sin posibilidad de reparación, dejando al Markaz 114 de la Defensa Civil con una sola ambulancia.

Edificios de la Defensa Civil Markaz 114 atacados – 1 y 6 de marzo de 2018

Desde el comienzo de la ofensiva, el Markaz 114 de la Defensa Civil fue alcanzado por metralla de proyectiles y misiles que aterrizaban cerca o alrededor del edificio, a veces entre 25 y 30 metros, según sus voluntarios.

El 1 de marzo de 2018, entre las 10:30 y las 11:30 de la mañana, el edificio del Markaz 114 fue alcanzado por dos bombas de barril, lanzadas desde un helicóptero, que destruyeron alrededor de un tercio del edificio, según los voluntarios de Defensa Civil. Nadie resultó herido y los vehículos pertenecientes al Markaz 114 sufrieron daños leves con el vidrio roto y las llantas pinchadas.

Debido al ataque a su edificio y a la intensidad del bombardeo en al-Marj, los voluntarios de la Defensa Civil tuvieron que mudarse a al-Asha’ri, una aldea cercana pero fuera del área de al-Marj para poder continuar atendiendo a los heridos de al-Marj. Un jefe del equipo de rescate dice:

“Nuestro edificio fue el único que fue alcanzado en nuestra calle ese día. Pasamos dos años en ese edificio y, por lo tanto, estaba bien preparado con todo lo que necesitábamos: instrumentos y equipos necesarios para nuestro trabajo; un almacén con combustible para nuestros vehículos; cubos de tierra que habíamos triturado hasta convertirlos en polvo para extinguir el fuego causado por el napalm, muchas cosas. Ahora que [el edificio] se había convertido en un objetivo, tuvimos que mudarnos a otro edificio en una zona más segura”.

El 4 de marzo de 2018, la mayoría de los residentes abandonaron al-Marj ante el avance de las fuerzas del gobierno y, por lo tanto, los voluntarios del Markaz 114 que ahora se habían trasladado a Asha’ri comenzaron a centrar su trabajo en pueblos y aldeas cercanas atacados en Guta oriental, como Hamuriye y Misraba.

El 6 de marzo de 2018, entre las 11:45 a.m. y las 12 p.m., el edificio al que se trasladaron los voluntarios del Markaz 114 en al-Asha’ri fue alcanzado por un aluvión de bombardeos. Alrededor de 14 voluntarios se apresuraron a refugiarse en el edificio, incluido uno que dijo tener una lesión leve en la mano cuando una pared se derrumbó sobre él. Dice:

“Nos llevó tres días empacar todo y mover nuestras cosas al nuevo lugar y lo estábamos haciendo incluso a las 2 de la madrugada para evitar ser monitoreados por el avión [de reconocimiento]… y hoy mismo levantamos sacos de arena para proteger el edificio y ahora lo atacaron y tenemos que movernos de nuevo”.

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Miembros de la Defensa Civil sacando a una niña de una casa en llamas tras un bombardeo en Hamuriya (20/02/2018). Foto publicada en la página de Facebook de la Defensa Civil Siria.

Dos ambulancias atacadas: tres voluntarios muertos – 7 de marzo de 2018

El 7 de marzo de 2018, después de las 9:30 de la tarde, el Markaz 114 de la Defensa Civil fue alertado de personas afectadas por un presunto ataque con gas cloro en Hamuriye, una ciudad en Guta Oriental. Se despacharon dos ambulancias, incluida una que el Markaz 114 tomó prestada de otro centro de Defensa Civil después de perder dos ambulancias en ataques previos, como se detalló anteriormente.

Ambas ambulancias transportaban a nueve voluntarios de la Defensa Civil cuando fueron alcanzados por los misiles, matando a Ismail Hasheesh y Yasser Sobhiye, y lesionando a Mohammad Hasheesh, que murió a la mañana siguiente. Otros cinco voluntarios resultaron heridos. También mataron e hirieron a otras personas que vivían en edificios cercanos, pero no se disponía del número y la identidad de las víctimas.

Un voluntario de la Defensa Civil, que estaba en una de las dos ambulancias atacadas y con contusiones en la espalda, contó lo sucedido:

“Fuimos a un sótano donde la gente se protegía del bombardeo, estaba afectada por el ataque con cloro y los llevamos al hospital. Luego fuimos a un segundo sótano y evacuamos a la gente y llevamos a los afectados por cloro al hospital. Mientras íbamos camino del tercer refugio, unos 500 metros antes de llegar a nuestro destino, fuimos alcanzados por un misil… nuestra ambulancia voló probablemente a dos metros del suelo por la presión del misil antes de que aterrizara. El interior de la ambulancia caía sobre nosotros… Salí de nuestro vehículo y vi que la segunda ambulancia que conducía detrás de la nuestra había sido gravemente dañada… Vi a Mohammad [Hasheesh], salió arrojado del vehículo y yacía en el suelo con una pierna en la puerta corredera de la ambulancia. Estaba consciente y me habló. Ismail [Hasheesh], el hermano de Mohammad, estaba muerto dentro de la ambulancia y sin cabeza… Yasser [Sobhiye] fue arrojado a unos 10 metros de la ambulancia. Ya estaba muerto o inconsciente y tenía una lesión grave en la cabeza”.

Otro voluntario, un jefe del equipo de rescate que se apresuró a la escena cuando se enteró de que sus colegas habían sido atacados, describe lo que sucedió:

“Escuché a mi hermano en el walkie talkie llamar a otro centro de Defensa Civil para pedir ayuda diciendo que nuestras ambulancias habían sido alcanzadas… Me acerqué en moto porque nuestro centro no tenía más ambulancias… cuando llegué estaba oscuro y, como de costumbre, no encendimos las luces. Pude oír a la gente gritar y aullar de dolor o pidiendo ayuda… otros huían a derecha e izquierda… también había cadáveres tirados aquí y allá, pero no eran de mis colegas… probablemente eran de gente que vivía en el zona.

No sabía que mi hermano, que había pedido ayuda, estaba entre la tripulación que había sido atacada hasta que lo vi… el bombardeo no se detiene estos días, por lo que enviamos continuamente ambulancias y no puedo hacer el seguimiento de quién viaja en ellas… mi hermano declaraba que no hay más Dios que Alá cuando le pregunté dónde estaban los miembros de la tripulación. Aún estaba en estado de shock y respondió: ‘aquí, pero no sé dónde están’. Le pregunté qué voluntarios había en las dos ambulancias y mi hermano me dio los nombres.

Empecé a llamarlos por sus nombres en voz alta… Llamé: ‘Mohammad, Abu Wissam [en referencia a Ismail, cuyo hijo mayor se llama Wissam], Yasser, no hubo respuesta… Continué pronunciando sus nombres y escuché a alguien decir ‘Estoy aquí, estoy aquí’. Era [uno de los voluntarios de la Defensa Civil]… estaba herido y lo llevamos y pusimos en una ambulancia de la Defensa Civil de otro centro que vino a ayudar a nuestra tripulación y continuamos nuestra búsqueda por los demás.

Encontré a Mohammad. Estaba afuera de la puerta corredera con un pie en la ambulancia… También él estaba gravemente herido, con serias lesiones en la espalda… pero estaba consciente y me habló… pidió que le evacuaran de inmediato y le llevamos a la ambulancia… luego encontramos a Ismail dentro de la ambulancia… estaba muerto y sin cabeza. Antes, lo había llamado por su nombre mientras estaba al lado de la ambulancia; no sabía que yacía muerto en el interior… aunque en un momento dado miré dentro de la ambulancia pero no lo vi … no pudimos encontrar su cabeza. 

Continuamos la búsqueda y ayudamos a otros heridos hasta que los evacuamos a todos”.

Mohammad Hasheesh se sometió a una operación quirúrgica durante la noche, pero sucumbió a sus heridas y falleció a la mañana siguiente, el 8 de marzo.

Según un voluntario de la Defensa Civil, los hermanos Mohammad e Ismail Hasheesh solían trabajar en diferentes turnos para que uno de ellos cuidara de su hermano, quien sufrió una lesión que lo dejó paralítico hace varios años.

Los tres voluntarios de la Defensa Civil fueron enterrados en la localidad de Hazze, en Guta Oriental, porque sus lugares de origen habían caído bajo el control de las fuerzas gubernamentales, según un voluntario.

Con este ataque, el Markaz 114 perdió todas sus ambulancias.

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Mohammad Hasheesh, fallecido el 8 de marzo de 2018 debido a sus heridas después de que la ambulancia en la que conducía fuera alcanzada por un misil el día anterior en Guta Oriental. Foto publicada en la página de Facebook de la Defensa Civil Siria.

Atacado el edificio Markaz 114 en Erbin – 12 de marzo de 2018

El 12 de marzo de 2018, lanzaron una bomba de barril al edificio al que se había trasladado el Markaz 114, destruyendo un camión de bomberos, que había sido donado por el director del Markaz 114.

Alrededor de las 2 de la madrugada del 14 de marzo de 2018, los voluntarios estaban trasladando su equipo del edificio Erbin a otro lugar cuando un misil aterrizó a unos 30 metros de distancia de su vehículo.

En menos de un mes, los voluntarios del Markaz 114 han sido testigos del asesinatos de sus colegas, se presentaron a trabajar incluso después de sufrir lesiones y soportaron bombas de barril y misiles que destrozaron sus edificios, ambulancias y otras propiedades. Al mismo tiempo, han estado atendiendo a sus familias, trasladándolas a ciudades más seguras, encontrándoles sótanos para refugiarse y luchando por satisfacer sus necesidades básicas.

Pero nada les ha detenido. El Markaz 114 de la Defensa Civil continúa operando hasta el día de hoy como lo hacen los otros 11 centros de Defensa Civil en Guta Oriental. Sus voluntarios continúan respondiendo a las emergencias, a veces incluso usando una moto o caminando hacia lugares específicos para transportar a los heridos, evacuar a aquellos en riesgo u otras misiones de rescate que salvan vidas.

#SaveGhouta

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