Unos comentarios palestinos sobre Bashar al-Assad

Autor:  Mohamad Ali |   Traducción: Mariana Morena

Publicado originalmente en inglés por:  www.louisproject.org |     15 de abril 2018

Algunos dicen: ¿por qué un palestino se opondría a Assad? ¿No es el régimen de Assad en Siria parte del Eje de la Resistencia contra Israel? ¿Las organizaciones de liberación palestina no tenían sus bases en Damasco durante su lucha contra Israel? Si Assad está en contra de Israel, e Israel está en contra de Assad, entonces ¿no es posible que estas acusaciones de crímenes cometidos por Assad sean propaganda de Occidente contra él?

En una lectura muy simplista del mundo, estas son preguntas válidas. Pero la suposición subyacente es equivocada y ha estado equivocada durante años. El régimen de Assad no está en contra de Israel; el régimen de Assad solo se preocupa por su autopreservación. Durante décadas, antes de que la revolución siria comenzara en 2011, el discurso palestino en relación con un apoyo árabe mas amplio por su causa siempre llegó a una conclusión: los gobiernos árabes traicionan y venden a los palestinos por sus propios intereses. Mientras que la causa palestina siempre ha sido valorada por los pueblos árabes en general, los gobiernos árabes (casi todos las monarquías y dictaduras autoritarias) a menudo han hablado en vano de la causa palestina para apaciguar a sus masas, mientras que en los hechos traicionaban a Palestina y a los palestinos en la búsqueda de mejores relaciones con los protectores occidentales de Israel y para preservar sus regímenes contra sus pueblos. Siria bajo Assad no ha sido la excepción.

Incontables veces desde mi infancia me senté con mis parientes y mayores durante cenas y ‘azeemehs’, escuchando sus debates políticos, comentarios y críticas sobre las noticias del día. Me sentaba con hombres que eran miembros de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), líderes en sus comunidades de la resistencia contra Israel, que fueron encarcelados o sobrevivieron a masacres o que combatieron en batallas. Si bien hablaban siempre de la criminalidad de Israel en su lucha contra Palestina, decían que la traición de los regímenes árabes ayudaron a facilitarla. Hablaban del Septiembre Negro cuando el rey de Jordania masacró a los palestinos, acusando a la OLP de trabajar contra la monarquía, y aplasto la fuerza militar palestina en sus fronteras. Hablaban de la guerra civil libanesa, donde algunas facciones árabes se aliaron con Israel en la lucha contra los movimientos de resistencia palestinos. Hablaban de los arrestos, las deportaciones y el sabotaje de la mayoría de los países árabes contra la auto-organización palestina, especialmente en el Golfo. La amargura que tenían por los regímenes árabes era incluso más fuerte que la reservada por los sionistas, porque los regímenes árabes declaraban su apoyo a Palestina con una cara, mientras que con la otra actuaban para que el problema palestino desapareciera y pudieran reanudar el negocio como de costumbre con Israel y Occidente. Los regímenes árabes, en los hechos, querían que los palestinos aceptaran su destino como refugiados en silencio, preferiblemente no en sus propias fronteras.

Hafez al Assad fue el elemento clave del desprecio. Los jóvenes lo olvidan, pero los ancianos que sobrevivieron al Septiembre Negro no lo hacen. Mientras Jordania luchaba contra los palestinos en septiembre de 1970, Siria envió fuerzas terrestres para ayudar a los palestinos frente a la masacre del ejército jordano. Hafez al Assad, que era entonces el jefe de la Fuerza Aérea de Siria, se opuso a las órdenes de sus superiores y evitó que la Fuerza Aérea apoyara a las fuerzas terrestres, dejándolas expuestas a los ataques aéreos y a la derrota. En cuestión de semanas Hafez al Assad se convirtió en el dictador de Siria con un golpe militar. Los ancianos en esas cenas solían decir que Hafez al Assad fue recompensado por Occidente y apoyado en su golpe como pago por su traición a los palestinos y sus compatriotas sirios que acudieron en su ayuda. Desde que Hafez tomó el poder, las fuerzas sirias nunca fueron movilizadas para ayudar a los palestinos, pero sí se movilizaron varias veces en su contra. También me senté con los ancianos que lucharon por Fatah en la guerra civil libanesa, quienes hablaban con amargura de las traiciones y masacres de refugiados palestinos en Siria. Los palestinos tenían movimientos de resistencia en Jordania, Siria y el Líbano, y debían ser aplastados por sus propios regímenes para evitar que Israel lo hiciera por ellos. Jordania obligó a culminar con el Septiembre Negro. Siria bajo Assad, mientras mantenía las oficinas abiertas y permitía a los palestinos organizarse siempre y cuando no se opusieran a su régimen, realizó una campaña de encarcelamientos, expulsiones y asesinatos para neutralizar cualquier capacidad militar de los palestinos dentro de sus fronteras. Estuva dispuesto a tolerar el rostro de la resistencia palestina, pero no toleraba que los palestinos tuvieran alguna capacidad militar que lo amenazara jamás, o que amenazara a Israel involucrando a Siria. Las facciones del Líbano que se aliaron con Israel, débiles por la guerra civil, no pudieron eliminar la resistencia palestina allí (donde combatientes y líderes llegaron desde Jordania y Siria), y finalmente el estado sionista invadió Líbano principalmente para derrotar a la resistencia palestina. Hay que recordar que las fuerzas sirias, que anteriormente lucharon en apoyo de Palestina antes de que Hafez al Assad tomara el poder, estuvieron involucradas durante años en la guerra civil del Líbano luchando contra las fuerzas de resistencia palestinas y masacrando refugiados.

Esto no fue olvidado por los ancianos a los que les toco vivirlo. Sí, encontrarás algunos palestinos que apoyan a Assad porque permitió que algunos grupos de izquierda operaran en Siria, como el PLFP (Frente Popular para la Liberación de Palestina), pero solo los dejó operar mientras no realizaran ninguna acción que amenazara a su régimen, incluida cualquier acción contra Israel que convertiría al régimen en un objetivo. Pero para los palestinos que vivieron las batallas, las masacres, las traiciones, el régimen de Assad siempre ha sido un enemigo de Palestina cuando le conviene, a pesar de su palabrerío a la causa palestina cuando le conviene.

Con la resistencia militar palestina aplastada y la caída de la Unión Soviética, Hafez al Assad lo dio todo en sus intentos de ser aceptado y apoyado por Occidente, a pesar de que sus partidarios dicen hoy que era “antiimperialista”. La Siria de Hafez al Assad fue una de las pocas en enviar tropas árabes del lado de los estadounidenses contra Iraq en la primera Guerra del Golfo. La inteligencia de Hafez al Assad, Mukhabarat, traicionó a Ocalan y se lo dio a los turcos. Hafez al Assad pasó los años 90 besando los pies de Estados Unidos y de Israel por la oportunidad de abrir su país a los negocios, enriqueciendo a su familia y cleptocracia mientras su gente se empobrecía. Su hijo Bashar, cuyos seguidores se imaginan que es un gobernante popular “soberano” a pesar de que heredó la dictadura, continuó esta colaboración con Occidente en la década de 2000 a cambio de mejores relaciones. Fue socio de la Guerra contra el Terror, torturando sospechosos en nombre de Estados Unidos como parte del programa de entregas extraordinarias. Continuó con las palabrerías sobre Palestina sin permitir ninguna disidencia dentro de sus fronteras, ya fuera de su propia población o de los palestinos. Y no olvidemos que, durante la revolución, cuando muchos palestinos en el campo de refugiados de Yarmouk se unieron a sus hermanos sirios para pedir libertad, el régimen de Assad sitió el campamento, lo bombardeó desde el aire y le dio corredores seguros al ISIS para que acompañaran el asedio y ataque a Yarmouk.

Entonces de nuevo… Digo todo esto como un palestino que quiere la liberación de todos los pueblos oprimidos, ya sea en Palestina o en los países árabes o en otros países del mundo. Digo esto como un activista contra la guerra que se opuso a la guerra de Iraq. Pero no puedo vivir si no soy consecuente con mis principios y si no deseo para mi hermano lo que quiero para mí. No apoyaré, y nunca apoyaré, al régimen de Assad porque masacra a civiles sirios, por más que aparentemente “apoya” a Palestina. No podría incluso si el apoyo a Palestina fuera genuino, ¡que no lo es!

En cuanto a mis compañeros palestinos y activistas pro-palestinos: no se dejen engañar por la propaganda de Assad, es lo mismo que Israel usa contra ustedes. Cuando los defensores de Israel afirman que los vídeos de palestinos sufriendo son falsificados o justifican el bombardeo de edificios residenciales porque los “terroristas” se esconden allí, ¿por qué es fácil para ustedes comprenderlo, pero no cuando Assad dice lo mismo de sus víctimas? Si Assad, RT, PressTV y sus propagandistas comienzan a publicar las mismas historias con las mismas fuentes alegando que Hamas está respaldado por Occidente, y que los trabajadores médicos y de rescate civiles de Gaza están “vinculados” con Hamas respaldado por Occidente, honestamente, ¿investigarían más esas fuentes para poder comprender?¿O permanecerían callados mientras Israel bombardea y asesina a miles de personas en Gaza, confiando en sus fuentes de noticias “antiimperialistas” y diciendo que Israel es malo, pero que Hamas es peor y que no hay buenas alternativas?

¿Será porque muchos occidentales fueron a Palestina, vivieron bajo la ocupación de los palestinos, les hablaron a los palestinos, se comprometieron con la sociedad civil palestina y participaron en la resistencia y manifestaciones no violentas de los palestinos, que tantos occidentales se volvieron inmunes a la propaganda sionista contra los palestinos? Adivina qué, los sirios también tienen voces, también han organizado a la sociedad civil, también tienen movimientos de resistencia no violenta y manifestaciones y organización, también tienen su espectro equivalente en enfoques políticos, ideas, activismo y liberación. Ellos tienen sus enfoques pacíficos. Tienen sus trabajadores humanitarios. Tienen sus militantes, al igual que Palestina. Lo que no tienen son los testigos, parece.

Assad ha envenenado la situación al propagar la idea de que solo hay dos lados: Assad o el terrorismo. Él ha asesinado a periodistas y asediado áreas, y el ISIS ha asesinado a trabajadores humanitarios occidentales. Lo último que quiere es que vengan testigos del exterior y difundan la voz de la resistencia en su contra. Lo último que Assad quiere es una Rachel Corrie de Siria.

Pero incluso si no pueden entrar, pueden hablar con los millones de sirios fuera de Siria que se oponen a Assad. Entonces pregúntese esto: ¿debe ignorar los millones de experiencias vividas por los sirios porque su experiencia va en contra del paradigma del mundo que usted construyó como “antiimperialista”? En otras palabras, ¿eligen vivir en el mundo real o en el mundo de los grandes debates narrativos?

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