Queridos defensores de Bashar al-Assad: vuestro héroe es un criminal de guerra incluso si no ha gaseado a los sirios

Autor:  Mehdi Hassan |       Traducción: Carlos Pérez Barranco

Publicado originalmente en inglés en: The Intercept,   19 de abril de 2018

Estimados defensores de Bashar al-Assad,

Perdón por interrumpir: sé que ahora estáis muy ocupados tratando de convenceros a vosotros mismos, y al resto de nosotros, de que vuestro héroe no podría haber usado armas químicas para matar hasta a 70 personas en la Duma controlada por los rebeldes el 7 de abril. Tal vez el misterioso doctor de Robert Fisk está en lo cierto, y tal vez los cientos de supervivientes y testigos presenciales del ataque son todos “actores“.

Tal vez Assad tampoco usó sarin para matar a alrededor de 100 personas en Khan Sheikhoun, defendido por los rebeldes hace un año. Una investigación conjunta de las Naciones Unidas y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas encontró “pruebas inequívocas” de que lo hizo. Human Rights Watch y Hans Blix también están de acuerdo en que Assad probablemente tenga la culpa. Pero tal vez están todos equivocados. O tal vez les pague la CIA.

Mi argumento es éste: ¿A quién le importa? En serio, ¿a quién le importa? Si Assad utilizó armas químicas en Siria a principios de este mes o el año pasado, podría importarles a los líderes de los EE. UU., Reino Unido y Francia, que decidieron lanzar ataques aéreos descaradamente ilegales y bastante inútiles contra su régimen, pero no cambia el hecho de que el presidente vitalicio sirio es un monstruo que ha perpetrado una gran cantidad de flagrantes abusos contra los derechos humanos, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.

Ahora, entiendo totalmente por qué a los que están en la extrema derecha que apoya el Make America Great Again que justifican las bombas de barril no les importa nada de esto. Pero esos de la extrema izquierda antiguerra que tenéis debilidad por el dictador de Damasco: ¿Habéis perdido la cabeza? ¿O es que no tenéis vergüenza?

Recordad: Si Assad utilizó armas químicas en Duma es irrelevante para un balance moral en su contra. ¿Y el resto de sus crímenes? ¿Fue Assad menos criminal de guerra cuando sus “bombardeos indiscriminados”, según la ONU, estaban destruyendo “hogares, instalaciones médicas, escuelas, instalaciones de agua y electricidad, panaderías y cultivos”, sin la ayuda de sarín o cloro? ¿Cuándo arrojó bombas de barril (68,000 desde 2012, según estimaciones) encima de civiles indefensos? ¿O bombas de racimo? ¿U obuses de artillería a la antigua usanza?

¿Fue Assad menos un criminal de guerra cuando sus tropas “abrieron fuego durante las protestas en la parte sur de Siria… y asesinaron a manifestantes pacíficos” al comienzo del levantamiento sirio en marzo de 2011, mucho antes de que los yihadistas hubieran llegado al país para luchar contra su régimen? ¿O cuando sus soldados entregaron el cadáver destrozado del manifestante de 25 años Ghiyath Matar, apodado “Little Gandhi” por su compromiso con el activismo noviolento, a su esposa embarazada y sus padres en Deraya en septiembre de 2011?

¿Fue Assad menos criminal de guerra cuando sus bombas de barril forzaron a cientos de miles de sirios a huir de sus hogares? Una encuesta de octubre de 2015 a los refugiados sirios que viven en Alemania halló que 7 de cada 10 de ellos culparon a Assad de la violencia en su país, en comparación con uno de cada tres que culpó al Estado Islámico.

¿Fue Assad menos criminal de guerra cuando torturaba a decenas de miles de sirios en sus mazmorras, muchos de los cuales terminaron muertos o desaparecieron ? “La escala masiva de muertes de detenidos sugiere que el gobierno de Siria es responsable de actos que equivalen al exterminio como un crimen contra la humanidad”, declaró Paulo Sérgio Pinheiro, presidente de la Comisión de Investigación de la ONU sobre Siria, en febrero de 2016.

¿Fue Assad menos criminal de guerra cuando sus fuerzas de seguridad literalmente mataron de hambre a la gente de Madaya, un pueblo controlado por la oposición a una hora de Damasco, en 2015 y 2016? Decenas de residentes murieron de desnutrición y hambre, de acuerdo con Physicians for Human Rights; otros se vieron obligados a sobrevivir con sopa hecha de hierba y arroz . “Déjenme ser claro”, declaró el entonces Secretario General de la ONU Ban Ki-moon en enero de 2016, refiriéndose a la situación en Madaya y otras ciudades controladas por el régimen y los rebeldes, “el uso del hambre como arma de guerra es un crimen de guerra.”

¿Acaso Assad era menos un criminal de guerra cuando bombardeaba y asediaba a palestinos apátridas en el campo de refugiados de Yarmouk, a pocos kilómetros de su palacio presidencial, en 2012, 2013 y 2014? “Los desgarradores relatos de familias [palestinas] que tienen que recurrir a comer gatos y perros, y civiles atacados por francotiradores [del ejército sirio] mientras buscan comida, se han convertido en detalles demasiado familiares de la historia de terror que se materializó en Yarmouk”, señaló Amnistía Internacional en marzo de 2014.

¿Fue Assad menos criminal de guerra cuando los miembros de su notorio mukhabarat golpearon repetidamente a Maher Arar con cables eléctricos en 2003, a instancias del gobierno de los EE. UU., mucho antes de que comenzara la Primavera Árabe en 2011? El presidente sirio era un entusiasta colaborador del programa de “entregas extraordinarias” de la administración Bush, y Siria se convirtió en uno de los destinos “más comunes” para los presuntos sospechosos. Citando al ex agente de la CIA Robert Baer: “Si quiere un interrogatorio serio, envíe al preso a Jordania. Si quieres que los torturen, envíalos a Siria”.

¿Fue Assad menos criminal de guerra cuando estaba infiltrando yihadistas desde Siria a Iraq para llevar a cabo ataques suicidas, no solo contra soldados estadounidenses, sino también contra civiles iraquíes? “El noventa por ciento de los terroristas de diferentes nacionalidades árabes se infiltraron en Iraq a través de territorio sirio”, afirmó en 2009 el primer ministro de Iraq, Nouri al-Maliki. “Fui al encuentro del presidente Bashar al-Assad dos veces y le presenté evidencia material… de que sus fuerzas de seguridad estuvieron involucradas en … el transporte de yihadistas de Siria a Iraq”, reveló en 2015 el ex asesor de seguridad nacional iraquí Mowaffak al-Rubaie.

¿De verdad vas a decirme que esto es una “noticia falsa”? ¿Todo propaganda pro-rebelde o pro-golfo? ¿Que nada de eso sucedió? ¿Que ninguno de los cientos de miles de muertes civiles, o los millones de refugiados, son culpa de Assad? ¿Que ninguna de las torturas fue real? ¿O que los refugiados palestinos se morían de hambre? Maher Arar ¿se lo inventó todo? ¿Ghiyath al-Matar se suicidó? ¿En serio?

¿De verdad es necesaria esta negación de las atrocidades? ¿Es la única forma que sabéis de oponeros a la rapaz política exterior estadounidense, al extremismo inspirado por Arabia Saudí o al oportunismo israelí? ¿Absolviendo a Assad de crímenes de guerra bien documentados, mientras difamáis a todos los trabajadores de rescate humanitario diciendo que son “Al Qaeda” y que todas las víctimas civiles de sus bombas y balas son “terroristas“? ¿Coqueteando con Irán y Rusia para meterle el dedo en el ojo a Estados Unidos y Arabia Saudita? ¿No es eso un “antiimperialismo de tontos“?

Permitidme que sea claro, antes de que volváis a las evasiones habituales y vuestros “ya, pero ¿y qué pasa con …?”, o intentéis desprestigiarme como un tonto engañado por la CIA o un agente de los sionistas o de los qataríes: Sí, los grupos rebeldes sirios han cometido su propia porción de asesinatos, secuestros y tortura. He sido un crítico consecuente con los rebeldes (ver aquí , aquí y aquí ), y no necesito lecciones de ninguno de vosotros sobre su vergonzoso rol en prolongar y aumentar la violencia y el caos en Siria.

Pero de esto se trata: se pueden condenar las atrocidades rebeldes y la injerencia occidental en Siria sin justificar ni elogiar al repugnante Assad. ¿Habéis olvidado el viejo adagio sobre caminar y masticar chicle al mismo tiempo? ¿O que el enemigo de mi enemigo no es mi amigo? Denunciar a los rebeldes y sus defensores no exige defender a Assad y sus partidarios. En comparación con ISIS, el presidente sirio puede ser, en vuestra opinión, el menor de los dos males, pero sigue siendo malvado.

Y, mirad, podemos discutir sobre si apoyar o no una zona de “exclusión aérea” (no lo he hecho); armar a los rebeldes (no lo he hecho); ataques aéreos dirigidos por EEUU (no lo hago); o el cambio de régimen en Damasco (no lo hago). Lo que no podemos y no debemos discutir son los indescriptibles crímenes de guerra cometidos por Assad contra su propio pueblo; lo que no podemos permitirnos ignorar es la naturaleza vil y violenta de su régimen.

La verdad es que Bashar al-Assad no es un antiimperialista de ningún tipo, ni es un baluarte secular contra el yihadismo: es un asesino en masa, simple y llanamente. De hecho, el dictador sirio hace mucho tiempo reservó su lugar en el panteón manchado de sangre de los modernos asesinos en masa, junto a gente como Hitler, Stalin, Mao, Pol Pot, Henry Kissinger y George W. Bush. Se me ocurren pocos seres humanos vivos hoy que tengan más sangre en las manos que él.

Entonces, ¿por qué defenderlo? ¿Por qué aceptar teorías de conspiración en su nombre? ¿Por qué minimizar sus crímenes y abusos? ¿Y no es más que un poco hipócrita por vuestra parte el invocar constantemente la violencia de Occidente, los estados del Golfo o los rebeldes, mientras ignoráis o minimizáis la violencia de Assad?

Atentamente,

Mehdi

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