Los combates de Idlib incrementan los estragos en la educación infantil

Autor: Zouhir Al Shimale

Publicación original en inglés en The National  el 23 de junio de 2019

El bombardeo casi diario de la provincia de Idlib en Siria está destruyendo no solo hogares y hospitales, sino también las esperanzas de niñas y niños de todo el país cuya educación ya ha sido interrumpida por ocho años de guerra civil.

Más de 150.000 menores se han visto obligados a abandonar la escuela debido a la intensificación de los ataques por parte de las fuerzas pro-gubernamentales y rusas aliadas contra la última provincia controlada por los rebeldes y las áreas adyacentes, según Mohamad Hallaj, director del Response Coordination Group (RCG, Grupo de Coordinación de Respuesta) en el norte de Siria.

“Han bombardeado las escuelas sistemáticamente para obligar a los habitantes a irse”, dice Hallaj a The National.

El RCG, una ONG que documenta el conflicto, dice que sus equipos confirmaron la destrucción de 72 escuelas por ataques de aviación siria y rusa entre el 2 de febrero y el 9 de junio.

Los ataques han causado al menos 697 muertes de civiles, incluyendo las de 203 niños, dice la organización. Más de 500.000 personas se han visto obligadas a huir de las áreas atacadas.

Se estima que Idlib tiene una población de más de 3 millones, que incluye a miles de civiles que ya habían sido desplazados de otras partes de Siria recapturadas por las fuerzas del presidente Bashar Al Asad.

Entre ellos se encuentra Mohammed Ghorane, de 15 años, cuya familia huyó de la campaña del régimen para retomar Ghuta, un suburbio de Damasco, en febrero del año pasado.

Después de que mataran a su padre, se trasladó con su madre y seis hermanas a la ciudad de Maaret Al Numan, en el sur de Idlib. Ahora se han visto obligados a mudarse nuevamente, esta vez a la ciudad de Afrin, en el noreste de Siria. “El bombardeo de Ghuta va más allá de mis palabras o mi capacidad para explicarlo”, dice Mohammed. “Aquí es lo mismo, los ataques empeoraban a diario. Las escuelas cerraron cuando empezaron a atacarlo todo en nuestra ciudad.”

“Después de un ataque aéreo doble que mató a nuestros vecinos, mi familia decidió huir a un lugar seguro. Por eso estoy aquí en Afrin, trabajando en una tienda de telas para ayudar a mi familia en lugar de perseguir mi sueño de convertirme en arquitecto”, dice.

“Espero convertirme en uno algún día y construir una nueva casa para mí y mi familia”.

El desplazamiento repetido está poniendo en riesgo a las familias, agotándolas física y emocionalmente, y limitando su capacidad de buscar ayuda y educación para sus hijos, dice Sonia Khush, directora de Save the Children en Siria.

La ONG informó sobre un caso particularmente trágico a fines de abril cuando los bombardeos, que dañaron gravemente dos escuelas apoyadas por Save the Children cerca de la ciudad de Khan Sheikhoun, mataron a tres niños de la misma familia. Los niños corrieron a casa después del ataque a su escuela, pero murieron cuando la tienda de su familia también fue atacada.

“Las escuelas deben ser un lugar seguro, y lo que estamos viendo y escuchando es horrible”, dice Khush.

Isam Khatib, director ejecutivo de Kesh Malek, una organización de la sociedad civil siria, dice que muchas instalaciones educativas en el norte de Siria tenían que restringir o cancelar las clases y los exámenes porque las vidas de los niños estaban en peligro.

Kesh Malek ha estado trabajando incansablemente para apoyar al alumnado y financiar escuelas en la región, “pero nuestro proyecto de educación acelerada corre peligro debido a los intensos ataques y la inestabilidad”, dice Khatib.

Comenta Khatib que el personal del proyecto visitó a las familias cuyos hijos no iban a la escuela, para crear conciencia sobre la importancia de la educación y animarlos a enviar a sus hijos a los centros de aprendizaje de Kesh Malek.

Durante cuatro a ocho meses, el personal de los centros realiza sesiones de terapia para estimular la capacidad de aprendizaje latente de los jóvenes y prepararlos para que vuelvan a la escuela.

“Es importante darle a los niños la motivación y el poder de estudiar a pesar de sus horribles experiencias y circunstancias”, dice Khatib.

A pesar del éxito del programa, con la participación del 70% de los menores, para Khatib “nuestros esfuerzos podrían esfumarse si los ataques continúan”. Los planes futuros para el sector educativo en todo el norte de Siria –dice- se estaban viendo afectados por el riesgo de conflicto y la grave escasez de fondos.

Pero personas como Maryam Sherot están haciendo lo posible por ayudar.

Sherot, de 39 años, especialista en educación acelerada, estableció un pequeño instituto en Maaret Al Numan donde ella y otros maestros ayudan a niñas y niños de toda Siria a recuperar los años de escolaridad perdidos.

Pero con la ofensiva del régimen forzando el cierre de las escuelas y el agotamiento de los fondos, la situación actual es la peor crisis educativa que ha visto en los últimos ocho años. Un gran número de alumnos se han ido o no pueden asistir a sus clases por temor a ataques repentinos.

“Los estudiantes huyeron hacia las fronteras. Aquí no podremos celebrar ni los cursos de aceleración veraniegos. Es triste, pero ¿qué más podemos hacer? “, dice Sherot.

“Me encanta enseñar y siempre intentaré hacer algo por la infancia en mi ciudad. Traeré a los hijos de mis vecinos y daré lecciones en pequeños grupos o cursos individuales gratuitos para cualquier niño que lo necesite.” “Por ellos necesitamos actuar, porque a nadie les importan realmente”.


Imagen de portada de la dibujante siria Amany al-Ali

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s