Lo que los periodistas del NYT no vieron en su visita a Siria

Por Mansour Omari, periodista y defensor de derechos humanos sirio

Publicado en inglés por Enab Baladi, 28 de agosto de 2019. Traducción de Carlos Pérez Barranco.

En su artículo de 2750 palabras: “What ‘Victory’ Looks Like: A Journey Through Shattered Syria” (Qué aspecto tiene la ‘victoria’: Un viaje por una Siria destrozada), tres periodistas del New York Times hicieron “una visita de ocho días” después de haber obtenido “un acceso poco habitual” a Siria para “encontrarse con ruinas, dolor y generosidad“. Lo que los periodistas del NYT dijeron que echaron de menos fue “hombres jóvenes y una clase media“.

El artículo del NYT que empieza en Douma, la ciudad que fue gaseada por Assad en 2013, y termina con hummus, mutabbal, pollo a la parrilla y brocheta de cordero, y fue publicado el mismo día en que, hace seis años, “el mundo despertó a los horrores causados por el uso del agente neurotóxico sarín por parte del régimen de Assad en un ataque contra una ciudad controlada por la oposición siria“, según lo describió el embajador de EEUU, Kenneth D. Ward.

No se dice ni una sola palabra en el artículo sobre el ataque químico de Duma, el más horrendo de este siglo, que mató a 1.400 sirios en pocas horas, y condujo a la famosa línea roja de Obama y despojó al régimen de Asad de sus armas químicas, después de lo cual Asad llevó a cabo cientos de ataques químicos que barrieron las tierras controladas por los rebeldes.

En el título del artículo, aparece “victoria” entre comillas para distanciar a los periodistas de la idea de que Asad ha ganado. Sin embargo, en el cuerpo del reportaje argumentan que realmente Asad ha ganado, y dan todas las indicaciones para ello:

Después de ocho años de guerra civil, el gobierno sirio controla ahora gran parte del país, y el martes parecía más cerca que nunca de tomar el control de Idlib, el último territorio de los rebeldes”. Y: “Hace tiempo que no se pone en duda si el presidente Bashar al Asad ganará o no. Nosotros -tres periodistas del New York Times- habíamos venido a Siria para ver qué aspecto tiene esa victoria“.

Leyendo la descripción de los tres periodistas sobre el “aspecto de la victoria”, todo lo que se obtiene es la creencia definitiva de los propios periodistas del NYT de que Asad “presidirá lo que venga después“. Así como unas claras indicaciones del fuerte control de Asad y su “poderoso aparato de inteligencia“, también conocido como el Archipiélago de la Tortura. Esto es exactamente lo que algunos quieren ver en Siria: control sobre la población, un hombre temible y confiable que hace que el país vuelva a ser seguro para traer de vuelta a los refugiados y frenar la amenaza terrorista desde allí.

Pero los hechos sobre el terreno, lo que Asad no quiere que los periodistas del NYT y el mundo vean e informen, son que él es muy vulnerable y no controla ni siquiera a sus propios guardias personales.

El argumento de la victoria de Asad tampoco está bien presentado, si uno se remite a los hechos. La situación en Idlib es mucho más complicada y desastrosa que la que se describe diciendo que “el martes parecía estar más cerca que nunca de tomar el control de Idlib“, refiriéndose a unas noticias que hablan de una ciudad muy diferente, que es Khan Sheikhoun.

Hay más de tres millones de personas en Idlib, la mitad de ellas fueron desplazadas forzosamente por Asad desde toda Siria, habiéndose negado a vivir bajo su control y estando dispuestos a morir por ello.

Lo que los periodistas del NYT no vieron en Siria

En una visita de ocho días, “los periodistas del NYT obtuvieron un acceso poco habitual a Siria y encontraron ruina, dolor y generosidad“. También transmitieron al mundo, a través del periódico de influencia global New York Times, la destrucción y el sufrimiento de la gente después de la guerra, que ha sido ya descrita y es conocida por todos. Además de eso, transmiten que Asad tiene el control total, las justificaciones del gobierno de Asad, la resistencia y la fuerza del bastión de Asad y la inutilidad de las sanciones de los Estados Unidos.

Por otro lado, los periodistas del NYT no vieron la expansión islámica chiíta iraní para darle al líder supremo de Irán más control sobre la sociedad siria. Además de sus decenas de miles de soldados, que reciben sus órdenes directamente de Teherán, no de Asad.

No vieron a Hezbolá y a sus afiliados, y su comercio de drogas incluso en las escuelas, y su largo brazo y control sobre varias ciudades y pueblos sirios, entre ellos Bosra y Al-Qusayr.

No vieron los cadáveres y la sangre de los sirios mezclada con la tierra de una Duma que ni pisaron, ni la carnicería enterrada debajo.

No vieron al “hombre blanco” ruso en Siria, el creciente control de Rusia, no sólo a nivel político y militar, incluyendo su propio 5º y 6º cuerpo del ejército, sino también en las escuelas y en los niños sirios. Así como el control total de Rusia sobre los recursos y la economía de Siria, incluidos el gas, el petróleo, el fosfato y los puertos.

Los periodistas del NYT vieron que había “pocos jóvenes” porque “habían muerto en la guerra, habían sido arrojados a la cárcel o desaparecieron más allá de las fronteras de Siria“, pero no vieron la principal preocupación de los varones sirios: ser reclutados en el ejército de Asad, o esconderse de ello.

No vieron las violaciones incontroladas de seguridad, los asesinatos, el abuso sexual, los secuestros, los robos, las redes de prostitución, los suicidios y la plaga del consumo y comercio de drogas que está asolando Siria.

Bueno, está muy claro y todos sabemos que un país después de una guerra estará devastado, y no verás a la gente tener un orgasmo de alegría por las calles.

¿Cuál es la noticia en esta historia? ¿Cuál es la primicia, el relato especial del New York Times, esa idea o acontecimiento único que el NYT ofrece a cualquier persona con sentido común, como lo hizo Isobel Yeung en su reveladora historia “Cómo es Siria después de 6 años de guerra“?

Antes de que cualquier sirio viviendo bajo el dominio de Asad piense en la respuesta a una pregunta hecha por un periodista extranjero, esto es lo que le viene a la mente:

Seré detenido. Me torturarán, me matarán de hambre, me violarán, me negarán todos los medios para vivir, y luego, si no muero en detención, seré ejecutado sumariamente, y mi cuerpo desaparecerá. Mi familia pasará el resto de sus vidas luchando para tener un papel que diga que estoy muerto.

Toda la conversación de Um Khalil está afectada por los filtros de tortura y violación.

Otra desinformación que se coló en este reportaje es que: “Muchos no alauitas asumen que los alauitas han sido generosamente recompensados por su lealtad“. Bueno, lo siento, esto no es así. Casi todos los sirios saben que los soldados de Asad y sus  familias nunca son premiados, sino humillados.

Los sirios saben que los que sacrificaron todo por Asad están siendo ninguneados y marginados. Incluso se ha convertido en una cuestión de humor negro entre los sirios, que cuando un soldado de Asad muere, su familia recibe un reloj, o galletas, o naranjas.

Otra siria no pudo controlarse y dijo cosas a los periodistas que “no debería estar diciendo“. “Rana la llevó a la cocina, donde pude oír cómo levantaban la voz“. Um Ahmad “estaba callada cuando volvió“.

La periodista del NYT dijo que más tarde “se quejó al ministro de información por la profusión de escoltas“. Se quejó al mismo ministro que fue cesado por Asad porque dijo públicamente que no tenía suficiente presupuesto para comprar vestidos para los presentadores de la televisión siria.

Pero, ¿alguna vez sabremos qué le pasará a Um Ahmad? ¿Violada, torturada, asesinada, por el victorioso “poderoso aparato de inteligencia” de Asad?

No, queridos periodistas del NYT, Asad no tiene el control de Siria, ¡y no! No ha ganado; ha entregado el país a Rusia e Irán. En realidad, es una victoria de Rusia e Irán sobre los Estados Unidos, la UE, las democracias y los gobiernos del mundo orientados a los derechos humanos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s